Thursday, October 11, 2007
Polifonía Histérica

Antes Polifonía impúdica, pero ya se sabe: jamás se cambia, sólo se empeora.


"El Coco solo asusta al que no lo usa"

De niño mi materia favorita siempre fue Historia. Aún no logro explicarme porque se me dió la afición por el choro, pero sospecho que mi formación académica se vió afectada por la gran cantidad de comics que leí de pequeño. Tal vez Archie Gómez, Capulinita y el Super Ratón crearon en mi un hábito que a la larga me allanó el camino para acercarme a los libros.

Al paso de los años, me he dado cuenta de que esa necesidad por escuchar historias no es exclusiva de los niños como yo, a los que no dejaban salir a jugar fucho. Desde los cuentos que nos contaban nuestros padres antes de dormir o las leyendas urbanas de terror a la hora del recreo, todos desarrollamos un hábito innato por escuchar historias que hoy nos hacen abrir un libro, ir al cine o en el peor de los casos encender la Tele en busca de la Taranovela en turno.

Pero el problema no es la historia, sino quien la cuenta. Estoy convencido de que la diferencia entre un creador y un creativo radica en que el primero da vida a una relato desde cero, mientras el segundo responde a objetivos predeterminados que le obligan a fomentar los valores familiares que posicionen a su producto como el mejor, en otras palabras, sus jefes solo quieren el mismo choro, pero contado de forma diferente.

Lo anterior me sirve de antesala para desatar mi amarge existencial en contra de los cineastas mexicanos y su tendencia a caer en el lugar común del desamor, la violencia o la comedia. Algo irónico en un país con tantas historias verídicas que hacen palidecer a cualquier ficción. Para muestra cito dos casos altamente filmables:

1) El batallón de San Patricio. Unidad militar integrada con soldados irlandeses que desertaron del ejército de los Estados Unidos y pelearon en favor de México durante la Guerra de Intervención de 1846 – 1848. En uno de los pasajes mas dolorosos de la historia, los integrantes del batallón fueron ejecutados en el momento en que la bandera de Estados Unidos reemplazó a la de México en lo alto de la ciudadela del Ex Convento de San Jerónimo, lugar donde aún es posible ver una placa en su honor.

2) Gonzalo Guerrero y la conquista de Yucatán. La historia de la expedición que en 1517 dirigió Francisco Hernández de Cordova en la península de Yucatán y que fue una catástrofe para los españoles. En su desembarco en la isla de Cozumel murió el total de la tripulación a manos de un cacicazgo Maya que se presume practicaba el canibalismo.
No hubo sobrevivientes, salvo Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero quienes lograron escapar a un cacicazgo vecino y sobrevivir en la zona de Campeche por espacio de 19 años. Ahi aprendieron el dialecto maya, e incluso el propio Guerrero llegó a gobernar una comunidad indígena, la cual comandó en su lucha contra una segunda expedición española, dirigida por Pedro de Alvarado en 1536.

Ejemplos como estos hay muchísimos, basta echar un vistazo a los libros de historia y aplicar la primera regla del curso propedeutico del Publicista: “No importa lo que cuentes, sino como lo cuentes”.

Sobre ese entendido, tengo la impresión de que a más de uno se le quitaría el pavor a la mordedura de un feróz libro, entrándole al toro por los pasajes poco conocidos de nuestra H.H. historia mexicana.


La columna Polifonía Histérica se publica cada dos semanas en el Webzine FINDE!

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posted by drneon at 12:34 AM | Permalink |



2 Comments:


  • At 3:43 PM, Blogger gabriel revelo

    pensé que era el único al que la afición (¿o adicción?) por los libros y las historias le había nacido apartir de la lectura de comics!!!

    creo que en este mundo, encontrar a gente similar nos hace darnos cuenta de que no estamos tan errados.

     
  • At 6:45 AM, Blogger Vicky

    Mis primeras lecturas fueron Archi Gomez!!!!

    De hecho creo que por ese comic aprendí a leer!!!!

    jajaja

    Saludines amigo!!

    Te quierooooo!!!